¿Por qué conviene revisar la vida laboral antes de jubilarse?
La pensión de jubilación se calcula con dos datos principales: cuántos años se ha cotizado y por qué bases. Ambos salen de los registros de la Seguridad Social. Si en ellos falta un periodo o hay un dato mal recogido, el error puede trasladarse a la pensión, y corregirlo después de la jubilación suele ser más lento y más complicado que hacerlo antes.
Por eso conviene revisar el informe de vida laboral con tiempo, varios años antes de la fecha prevista de retiro. Es un documento gratuito, se obtiene en pocos minutos y permite detectar a tiempo huecos que, de otro modo, pasarían inadvertidos.
Qué recoge el informe de vida laboral
El informe de vida laboral es el resumen que emite la Tesorería General de la Seguridad Social con todos los periodos en los que una persona ha estado dada de alta. Para cada uno figuran, entre otros datos, la empresa o actividad, el régimen en el que se cotizó (general, autónomos, empleados de hogar, agrario o del mar, por ejemplo), las fechas de alta y de baja y los días cotizados.
También aparecen datos como el tipo de contrato o, en los empleos a tiempo parcial, el porcentaje de jornada. Al principio del documento se muestra el total de días en alta, que es la cifra que muchos consultan primero para saber cuánto llevan cotizado.
Lo que no aparece: las bases de cotización
La vida laboral dice cuánto tiempo se ha cotizado, pero no por cuánto. Las bases de cotización, es decir, las cantidades sobre las que se ha cotizado cada mes, figuran en otro documento: el informe de bases de cotización, que también puede solicitarse a la Seguridad Social.
La distinción importa. Los años cotizados determinan el porcentaje de la base reguladora que se cobra, como explicamos en cuántos años hay que cotizar para cobrar el cien por cien. Las bases, en cambio, son las que forman la propia base reguladora, que detallamos en cómo se calcula la base reguladora de la jubilación. Una revisión completa debería incluir los dos informes.
Cómo se obtiene
El informe puede descargarse por internet desde la sede electrónica de la Seguridad Social o desde Importass, el portal de la Tesorería para trámites de afiliación y cotización. Para identificarse se puede usar el sistema Cl@ve, el certificado digital o el DNI electrónico. Existe además un acceso más sencillo mediante un código que se recibe por SMS, siempre que el número de teléfono móvil esté registrado en la Seguridad Social.
Quien no pueda o no quiera hacerlo por internet puede solicitar que se le envíe por correo postal al domicilio que conste en la Seguridad Social, o pedir cita previa en una oficina de la Tesorería. En todos los casos el documento es gratuito.

Los errores más frecuentes
La mayor parte de las vidas laborales son correctas, pero hay situaciones en las que conviene fijarse con especial atención:
- Periodos que no aparecen. Un empleo en el que la empresa no tramitó el alta, o trabajos antiguos de los que no queda constancia. Son más habituales en los primeros años de la vida laboral.
- Fechas o jornadas mal recogidas. Una baja anterior a la real o un contrato a tiempo completo registrado como parcial reducen los días computables.
- El servicio militar o la prestación social sustitutoria. No figuran en la vida laboral y no cuentan como cotización en general. Solo se tienen en cuenta en determinados supuestos, como para acreditar los años exigidos en la jubilación anticipada, con un máximo de un año, y hay que justificarlos con el certificado correspondiente.
- Años trabajados en otros países de la Unión Europea. Tampoco aparecen en el informe español. Gracias a los reglamentos comunitarios de coordinación, esos periodos pueden sumarse para cumplir requisitos, y cada país paga la parte de pensión que le corresponde. Conviene reunir la documentación de cada país con antelación.
- Los beneficios por cuidado de hijos. La ley permite computar como cotizados determinados periodos ligados al nacimiento o al cuidado de los hijos. No suelen reflejarse en la vida laboral, sino que se reconocen al solicitar la pensión, por lo que es útil tener a mano la documentación familiar.
Qué revisar, punto por punto
| Qué revisar | Por qué importa | Qué documento ayuda |
|---|---|---|
| Que figuran todos los empleos | Un periodo ausente reduce los años cotizados | Contratos, nóminas, certificados de empresa |
| Fechas de alta y baja | Determinan los días computables | Contratos y finiquitos |
| Jornada de los empleos a tiempo parcial | Influye en el cómputo de los periodos | Contratos y nóminas |
| Bases de cotización | Forman la base reguladora | Informe de bases de cotización y nóminas |
| Periodos de desempleo con cotización | Pueden contar como cotizados | Certificados del servicio público de empleo |
| Años en otros países de la UE | Se suman a través de los reglamentos comunitarios | Historial de seguro de cada país |
Cómo pedir una corrección
Si se detecta un error o falta un periodo, la vía es solicitar la corrección a la Tesorería General de la Seguridad Social, que es la responsable de los datos de afiliación y cotización. Puede hacerse a través de los servicios por internet, como Importass o la sede electrónica, o de forma presencial con cita previa.
La clave está en la documentación. Cuanto más completa sea, más fácil será acreditar el periodo: contratos de trabajo, nóminas, certificados de empresa, recibos de autónomo o cualquier documento oficial que pruebe la relación laboral. Conviene presentar copias y guardar los originales. Si la empresa ya no existe, también pueden ser útiles otros registros, como las declaraciones de la renta de aquellos años.
Cuanto antes se inicie el trámite, mejor. Corregir la vida laboral antes de pedir la pensión evita tener que reclamar después una revisión del importe reconocido.
A quién le interesa y cuándo revisarlo
A cualquier persona que se acerque a la jubilación, idealmente a partir de los 55 o 60 años, cuando todavía hay margen para recabar documentos. Especialmente a quien ha tenido una carrera con muchos cambios de empleo, periodos como autónomo, empleos a tiempo parcial o trabajos en el extranjero. También a quien está valorando adelantar el retiro, porque en la jubilación anticipada los años exactos cotizados determinan tanto el acceso como la reducción aplicable. Y conviene repetir la consulta cada cierto tiempo, ya que es un documento que se actualiza con cada alta y cada baja.
Una vez reconocida la pensión, la cuantía se actualiza cada año con la revalorización, que en 2026 ha sido del 2,7 % con carácter general, como explicamos en la subida de las pensiones de 2026. Pero esa actualización parte siempre del importe inicial, y por eso importa que esté bien calculado desde el principio.
Nuestra valoración
Revisar la vida laboral es uno de los trámites más sencillos y útiles antes de jubilarse. No cuesta nada, se hace en pocos minutos y permite detectar a tiempo periodos ausentes o datos mal registrados que podrían afectar a la pensión durante toda la jubilación. Conviene completarlo con el informe de bases de cotización y, si algo no cuadra, reunir la documentación y pedir la corrección cuanto antes.
- Sede Electrónica de la Seguridad Social – Informe de vida laboral e informe de bases de cotización
- Seguridad Social – Portal oficial – Información sobre afiliación, cotización y jubilación
- Boletín Oficial del Estado – Texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social – Requisitos de cotización y beneficios por cuidado de hijos