Esta subida de las pensiones afecta a muchos españoles: la diferencia que conviene conocer
Las pensiones han subido en 2026, pero no todas de la misma manera. Mientras la revalorización general es del 2,7 %, determinadas pensiones mínimas y no contributivas han aumentado más. La diferencia se aprecia mejor cuando se comparan los importes.

Hay un detalle importante detrás de la subida de las pensiones de este año: dos pensionistas pueden tener aumentos muy distintos aunque ambos hayan visto cambiar su prestación en enero.
Para las pensiones contributivas, la revalorización general de 2026 es del 2,7 %. Pero las pensiones mínimas tienen incrementos superiores al 7 %, y determinadas categorías llegan al 11,4 %. Las pensiones no contributivas también han aumentado un 11,4 %.
No es una ayuda nueva a la que pueda apuntarse cualquier persona. Son actualizaciones de prestaciones ya reguladas, en vigor desde el 1 de enero de 2026. Y precisamente por eso interesa conocer la diferencia: el porcentaje que aparece en las noticias no tiene por qué ser el que corresponde a cada situación.
La diferencia se ve en euros, no solo en porcentajes
Un ejemplo sencillo: una pensión contributiva de 1.200 euros mensuales a la que se aplica íntegramente el 2,7 % general pasa, por esa revalorización, a 1.232,40 euros. Son 32,40 euros más por mensualidad. Es un cálculo ilustrativo; la cuantía real depende de la pensión reconocida y de sus circunstancias.
Pero las cifras oficiales de las pensiones mínimas muestran cambios distintos. Para una persona jubilada de 65 años o más, estas son dos de las comparaciones publicadas en el Boletín Oficial del Estado:
| Pensión mínima de jubilación (65 años o más) | 2025, al mes | 2026, al mes | Diferencia mensual |
|---|---|---|---|
| Sin cónyuge, unidad económica unipersonal | 874,40 € | 936,20 € | +61,80 € |
| Con cónyuge a cargo | 1.127,60 € | 1.256,60 € | +129,00 € |
Las cantidades corresponden a los mínimos legales de esas categorías, expresados en mensualidades ordinarias y con carácter general en 14 pagas. No son un ingreso que todos los jubilados reciban ni una subida adicional de esa cuantía sobre cualquier pensión.
La comparación deja claro por qué la modificación afecta económicamente a tantos hogares, y también por qué no conviene quedarse con un único porcentaje general. En el caso de la pensión mínima con cónyuge a cargo, la diferencia entre ambas tablas oficiales es de 129 euros por mensualidad ordinaria.
¿Por qué unas pensiones suben más que otras?
La regla general del 2,7 % está vinculada a la revalorización de las pensiones contributivas y a la evolución de los precios. Es la referencia aplicable, con carácter general, a prestaciones como las de jubilación, incapacidad permanente o viudedad que no estén sujetas a las particularidades previstas para determinadas cuantías. Explicamos la fórmula en cómo se decide cuánto suben las pensiones.
Sin embargo, las pensiones mínimas tienen un tratamiento específico. En 2026 se han elevado más de un 7 % en términos generales, con aumentos del 11,4 % en determinadas situaciones, como las pensiones mínimas con cónyuge a cargo y las de viudedad con cargas familiares.
Las pensiones no contributivas de jubilación e incapacidad siguen otra vía. Su cuantía íntegra anual de referencia ha pasado de 7.905,80 euros en 2025 a 8.803,20 euros en 2026. Distribuida en 14 pagas, esa referencia equivale a 628,80 euros mensuales en 2026, frente a 564,70 euros en 2025.
Es decir, hablar de «la subida de las pensiones» como si hubiera una sola cifra para todos los pensionistas deja fuera parte de la historia.

El detalle de las pensiones mínimas que no siempre se explica
Tener una pensión pequeña no significa automáticamente cobrar la pensión mínima más alta. En las pensiones contributivas, el complemento hasta mínimos depende de la prestación reconocida, de los ingresos y, en su caso, de determinadas circunstancias familiares.
Por ejemplo, las tablas oficiales distinguen entre una persona jubilada que vive sola, otra con cónyuge a cargo y otra con cónyuge que no está a su cargo. Esas situaciones tienen importes mínimos diferentes.
También hay diferencias por edad y por tipo de prestación. La viudedad, la jubilación y la incapacidad permanente no se comprueban todas del mismo modo. Y en las pensiones no contributivas la cuantía efectivamente percibida puede verse modificada según los ingresos y la unidad de convivencia.
Por eso, los ejemplos de la tabla sirven para entender el alcance del cambio, no para calcular por sí solos lo que corresponde cobrar a cualquier lector.
Un cambio que ya afecta a millones de pensionistas
No estamos hablando de una medida prevista para dentro de varios años. La revalorización de 2026 ya se aplicó en las nóminas de enero y febrero, y el Congreso convalidó en febrero la norma correspondiente.
La dimensión también es relevante. Según los datos oficiales de la Seguridad Social, en enero de 2026 se abonaron más de 10,4 millones de pensiones contributivas a más de 9,4 millones de personas. La cifra de pensiones es mayor que la de pensionistas porque una misma persona puede percibir más de una prestación.
Eso explica el sentido de hablar de una modificación que afecta a muchos españoles. La norma alcanza a una población numerosa, aunque el importe y el porcentaje no sean iguales para todos.
Cómo comprobar qué subida se ha aplicado a tu pensión
La forma más útil de saber qué ha cambiado no es fijarse en un porcentaje aislado, sino comparar la información oficial de la prestación.
Si ya se cobraba una pensión en 2025, conviene revisar la cuantía reconocida a finales de ese año y la que figura en 2026. En ese contraste importa identificar si es una pensión contributiva ordinaria, si incorpora un complemento a mínimos o si se trata de una pensión no contributiva.
También es importante distinguir entre el importe bruto de la prestación y la cantidad efectivamente ingresada en la cuenta. Las retenciones u otras circunstancias pueden hacer que el ingreso neto no coincida exactamente con la subida calculada sobre el bruto. Lo explicamos en por qué la subida no se nota igual en la cuenta.
Para comprobar los datos personales, la referencia adecuada es la Seguridad Social, a través de sus servicios oficiales de consulta y certificados de prestaciones. Si el importe no parece corresponder con la categoría reconocida, puede solicitarse información a la entidad gestora competente.
Lo importante de esta subida
El cambio de 2026 tiene un efecto real, pero no se resume en una sola cifra. El 2,7 % general convive con incrementos mayores en las pensiones mínimas y no contributivas, y las tablas oficiales muestran diferencias mensuales que pueden ser apreciables.
En una pensión mínima de jubilación para una persona de al menos 65 años que vive sola, el importe oficial pasa de 874,40 a 936,20 euros. En la categoría con cónyuge a cargo, la referencia aumenta de 1.127,60 a 1.256,60 euros. Son situaciones distintas y por eso las cantidades no son intercambiables.
La clave para cada pensionista es conocer qué clase de pensión tiene reconocida y qué reglas se aplican a su situación. Ahí está la diferencia entre conocer la noticia de una subida general y entender cuánto se refleja realmente en la prestación.
- Boletín Oficial del Estado – Real Decreto-ley 3/2026, de 3 de febrero. Revalorización de 2026, prestaciones no contributivas y tablas de pensiones mínimas.
- Boletín Oficial del Estado – Real Decreto 316/2025, de 15 de abril. Cuantías mínimas aplicables en 2025 para comparar las mismas categorías.
- Seguridad Social – Cuantías mínimas. Importes mensuales y anuales por situación familiar y tipo de pensión en 2026.
- Revista de la Seguridad Social – Congreso convalida la revalorización (26 de febrero de 2026). Porcentajes aplicables y vigencia de la revalorización.
- Revista de la Seguridad Social – Nómina de enero de 2026. Alcance de más de 9,4 millones de pensionistas.